Tratamiento para el ojo seco: Diferentes opciones para encontrar alivio (Parte IV)

6. Tapones lagrimales

A veces se usan los tapones lagrimales en el tratamiento del ojo seco para ayudar a que las lágrimas permanezcan en la superficie del ojo por más tiempo.

Un tapón lagrimal es un pequeño dispositivo estéril que se inserta en una de las pequeñas aberturas (puntos lagrimales) del sistema de drenaje lagrimal que se encuentra en la esquina interna de los párpados superior e inferior.

Después de que estos orificios estén tapados, las lágrimas ya no pueden drenarse fuera del ojo a través de estos conductos. De esta manera, la película lagrimal permanece intacta por más tiempo en la superficie del ojo y así alivia los síntomas del ojo seco.

Entonces, si el ojo ya no drena las lágrimas, ¿adónde se van? Por lo general, simplemente se evaporan de la superficie del ojo sin ningún síntoma. En el caso de que los tapones lagrimales produjesen lagrimeo, se puede retirar uno o más.

7. Expresión de las glándulas de Meibomio

Un gran porcentaje de los casos de ojo seco son causados por la insuficiencia de aceite (meibum) secretado por las glándulas de Meibomio, las cuales están situadas junto al margen de los párpados.

Las aberturas de estas glándulas se encuentran cerca de la base de las pestañas y si estos orificios se obstruyen, el aceite, que es fundamental para evitar que la película lagrimal se evapore demasiado rápido, no puede hacer su trabajo. Esto se llama disfunción de las glándulas de Meibomio (DGM) y es la causa de una afección que se llama síndrome del ojo seco evaporativo.

Para tratar la DGM y el ojo seco evaporativo, el doctor de la visión realiza en el consultorio un procedimiento llamado expresión de las glándulas de Meibomio. Este procedimiento consiste en la aplicación de compresas calientes sobre los párpados y, después, se utiliza un dispositivo tipo fórceps para comprimir el contenido obstruido de las glándulas de Meibomio, el cual incluye varias sustancias, entre ellas, el compuesto aceitoso endurecido llamado meibum.

Para exprimir completamente el contenido de las glándulas de Meibomio, y que vuelvan a funcionar correctamente, debe aplicarse mucha presión sobre los párpados, lo que puede ser incómodo; aunque, vale la pena resistir por un breve periodo de tiempo la incomodidad del procedimiento.

8. Compresas calientes

Una alternativa, inclusive más cómoda, para ayudar a abrir las glándulas de Meibomio obstruidas con el fin de tratar el ojo seco es aplicar compresas calientes sobre los párpados cerrados para ablandar el meibum.

Desafortunadamente, algunos investigadores indican que para que las compresas calientes trabajen bien deben mantener una temperatura de 108 grados Fahrenheit (42 grados C) durante más de 10 minutos y, además, las compresas se tienen que aplicar dos veces al día durante ese lapso de tiempo.

La mayoría de las personas no pueden o no están dispuestas a realizar este tipo de tratamiento para el ojo seco de una manera correcta. También hay que tener en cuenta que si las compresas calientes se aplican por menos tiempo, con menos frecuencia y con variaciones de temperatura, por lo general, son ineficaces.

9. LipiFlow

LipiFlow (TearScience) o sistema de pulsación térmica es un dispositivo médico automatizado para tratar el ojo seco. El tratamiento se realiza en el consultorio médico y combina las mejores características de la terapia de compresas calientes y la expresión de las glándulas de Meibomio.

El dispositivo patentado se encaja sobre el ojo y sobre los párpados, aplica el calor preciso de manera controlada a los párpados para ablandar el meibum endurecido. Al mismo tiempo, el sistema LipiFlow aplica presión pulsada sobre los párpados para abrir y exprimir las glándulas de Meibomio obstruidas, de modo que restaura el equilibrio correcto de aceites en la película lagrimal para aliviar el síndrome del ojo seco.

El tratamiento Lipiflow tarda aproximadamente 12 minutos en cada ojo. En un estudio clínico sobre la eficacia real de dicho procedimiento, la mayoría de los pacientes (76 %) declaró una mejoría de los síntomas del ojo seco en término de dos semanas. Los pacientes también mostraron una mejoría en la calidad y cantidad de secreciones de las glándulas de Meibomio, así como de la duración del tiempo en que su película lagrimal permaneció en el ojo antes de la evaporación. Sin embargo, en algunos casos, puede demorar algunos meses para que las mejoras sean notorias.

Normalmente, los efectos beneficiosos de LipiFlow se mantienen de uno a tres años o inclusive más.

Los posibles efectos secundarios del tratamiento para el ojo seco con LipiFlow incluyen abrasión de la córnea, dolor de ojos, párpados hinchados, irritación o inflamación de los párpados, chalazión, visión borrosa transitoria, picazón y enrojecimiento de los ojos.

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