Queratoconjuntivitis por adenovirus: a propósito de un caso

Mujer de 23 años acude a consulta por molestias en AO desde hace días y enrojecimiento ocular. En la fotografía se observan pequeños focos blanquecinos de infiltrados (0,2-0,5 mm) distribuidos por la zona central de la córnea y marcado enrojecimiento ocular. El otro ojo está levemente enrojecido y sin infiltrados. Tyndall negativo. Indica el diagnóstico más compatible:

Opción 1: Queratoconjuntivitis bacteriana aguda.
Opción 2: Distrofia corneal.
Opción 3: Queratoconjuntivitis herpética.
Opción 4: Queratoconjuntivitis por adenovirus.

La queratoconjuntivitis por adenovirus se presenta de forma bilateral, asimétrica y asociada a ojo rojo severo. Se caracteriza por ser de aparición súbita con secreción acuosa, folículos conjuntivales, lesiones infiltrativas corneales y en algunos casos linfadenopatía preauricular. En este caso, los infiltrados se observan mediante la técnica de dispersión escleral (Procedimiento: BMC Ilumniación Indirecta y Retroiluminaciones).

El curso de la enfermedad suele ser de 2-3 semanas de duración y se inicia con una ligera queratitis, que conforme avanza la patología se transforma en lesiones infiltrativas elevadas que tiñen con fluoresceína. En algunos casos, quedan opacidades corneales persistentes y un cierto grado de irregularidad en la superficie corneal que puede disminuir la calidad de visión.

Se han probado múltiples tratamientos para esta enfermedad, aunque ninguno parece ser completamente eficaz.  El objetivo principal es aliviar los síntomas y controlar la inflamación para evitar secuelas corneases.

El tratamiento paliativo incluye compresas de agua fría e irrigación ocular con suero fisiológico y humectantes oculares. También se utilizan vasoconstrictores, antinflamatorios no esteroideos y corticoides tópicos.

El método más eficaz para controlar esta infección es la prevención del contagio. Para ello, debemos explicar al paciente la importancia de mantener una buena higiene y las posibilidades de contagio.